30/1/10

Sólo puede pasar en Covent Garden

Tenía ganas de ir a Covent Garden el fin de semana. Así que allá nos hemos ido Isabel y yo. Comprar, lo que se dice comprar, no hemos comprado nada, pero sí que hemos disfrutado del bullicio de la gente, de los puestos y, cómo no, de los artistas callejeros.

Figuras pintadas en dorado, mimos, malabaristas, violinistas, músicos... el arte de la calle es de lo más variado. Pero lo que merece especial atención ha sido el disfraz que os pongo en la foto. Era una mesa en el suelo con una cesta de la que asomaban dos especies de patas peludas. Alrededor muchísimos curiosos, haciendo un círculo enorme. Y es que el tío se lo merecía todo: atención al disfraz. Ha sido lo mejor del día. No puedo pensar en él sin reírme sin parar... Espero que os haga tanta gracia como a mí. (La carita es buenísima)

Besos en un día de nieve y frío....



2 comentarios:

Caparzo dijo...

Jajajaja pobre hombre, menudo careto. Cómo te lo estás pasando cuñá!

Unknown dijo...

Ese perro me recuerda a mí. Mi cara aquí en España, encerrado en una jaula. Sin comida. También sin agua.